La crítica dice que esta obra de Faulkner (1897-1962), es una obra maestra de la literatura, y por eso la compré y la acabo de leer estos días de octubre 2008.
Es de difícil encaje porque recurre varias veces a tiempos distintos durante la narración, no respeta la puntuación y juega con nombres iguales para distintos personajes, lo cual te desconcierta en todo momento. Trata sobre la degeneración de la familia Compson, compuesta por un padre, Jason, borracho habitual, una madre enfermiza y quejumbrosa, Caroline, que tienen cuatro hijos, Benjamin (o Maury), deficiente mental y castrado por la familia; Caddie, madre temprana con una relación cuasi incestuosa con su hermano Quentin (no confundir con la hija de aquélla, de padre no reconocido, de nombre Quentin también) y Jason, tirano y cruel, que se erige en el cabeza de la familia con sadismo y crueldad, tras la muerte del padre. Sazonan la tensa vida familiar del Sur profundo norteamericano, los “esclavos” negros de la casa familiar, la abuela Dilsey, verdadero pilar de la casa, su hija Frony y el hijo de esta, Luster, encargado casi siempre de cuidar del “tonto” Benjamin.
Todo se desarrolla en cuatro capítulos, el uno, dos y cuatro se desarrollan en tres días seguidos de abril de 1928. El segundo, años antes, en un día de junio de 1910.
El primer capítulo está narrado en primera persona por Benjamin (Benjy) Compson y me ha sido muy difícil encajar la acción y el rol de cada personaje. Tal vez por eso, porque lo cuenta el discapacitado. Por ejemplo, la acción da comienzo en el campo de golf que linda con la casa familiar de los Compson, y juega varias veces con el “caddie” del golf y el amor de Benjy por su hermana Caddy. El segundo lo narra Quentin Compson unos años antes de la acción, en 1910 cuando de joven marcha a la universidad de Harvard, vendiendo sus padres una parcela de la casa familiar para poder costear sus estudios. Está escrito en clave de confesión. El tercero presenta en primera persona al cruel Jason Compson, y el cuarto está escrito de forma indirecta y es descriptivo del resto de integrantes de la familia con el desenlace.
El título “El ruido y la furia” está inspirado en unos versos de Macbeth de Shakespeare: “La vida no es más que una sombra…. Una historia narrada por un necio (se refiere a Benjamín), llena de ruido (el de Benjamín) y furia (la de Jason hijo), que nada significa“.
Es una grandísimo libro y nada más terminarlo pide releer el primer capítulo (y los demás) para entender la sucesión de hechos que llevan a la decadencia familiar y que poco a poco se van aclarando.
Frases para recordar
Lecturas parecidas
Este libro me ha recordado a la tensión de “El Señor de las Moscas” de William Golding y a “La Comedia Humana” de William Saroyan cuya lectura recomiendo también. ¡Vaya trío de Williams!
Ahora voy a leer “Los libros de Marlow” de Joseph Conrad.
Escrito por farinato
Escrito por farinato 

Escrito por farinato
Historia del joven Hans Castorp en su visita a su primo Joachim Ziemsen en el sanatorio Internacional Berghof para tuberculosos, en Davos, Suiza antes de la Primera Guerra Mundial. La relación entre los primos, la irrupción del amor por la inalcanzable Claudia Chauchat, las peroratas entre los pensadores Settembrini y Naphta, los conflictos entre los dispares huéspedes del sanatorio a lo largo de su convivencia, la desaparición implacable de los más débiles. Thomas Mann logra a lo largo de toda la lectura mantener la tensión de cada uno de los personajes y escenas.
